LEGALIZANDO LA MARIHUANA


Maricielo Waman Lozano
Daniela Adelina Saldaña Ríos
Angela de  la Cruz Cortez Cárdenas
                                                     Legalizando la Marihuana                                               

La Marihuana es mejor conocida como una droga que la gente fuma o come para drogarse. Se deriva de una planta llamada Cannabis Sativa. La posesión de la marihuana es ilegal según las leyes federales. Esta planta, de la que se obtienen sustancias psicotrópicas como la marihuana, se emplea desde hace milenios para fines terapéuticos, a parte de los ya sabidos fines recreativos. No obstante, sus propiedades medicinales continúan siendo cuestionadas por el debate social y político que suscitan, la ilegalización de la marihuana ha impedido que se puedan estudiar con profundidad sus efectos terapéuticos, pero los vientos están cambiando. A pesar de que los efectos paliativos de los cannabinoides, han sido probados y han impulsado de hecho su legalización en algunos países sudamericanos, como, por ejemplo: España, Uruguay (único país con completo status legal), Australia, Canadá, Chile, Colombia, México, etc.

La marihuana, contiene sustancias que se parecen a nuestros neurotransmisores naturales. En este caso se trata del tetrahidrocannabinol o THC, que tiene el mismo efecto en nuestro cerebro que la anandamida: a corto plazo, sensación de bienestar y amplificación de las sensaciones placenteras, elevación del umbral de dolor, y también cierta interferencia con la formación de recuerdos y con las funciones motoras. Según un nuevo estudio, el aceite de cáñamo presente en esta planta, que no contiene el cannabinoide THC y por tanto carece de efectos estupefacientes, es altamente beneficioso para el organismo por su contenido en ácidos grasos omega-3 y omega-6. El grupo de investigación Plantas Medicinales de la Universidad de Sevilla analizó los efectos del consumo del aceite de cáñamo a través de un modelo experimental de fibromialgia en ratones. La dieta basada en este alimento disminuyó la sensibilidad al dolor, mejoró el componente inflamatorio y revirtieron otros síntomas en los animales enfermos. Los científicos descubrieron que la grasa obtenida de las semillas de la aquella  planta puede curar y tratar diferentes tipos de enfermedades como:

Alzheimer: La marihuana medicinal y algunos de los productos químicos de la planta se han utilizado para ayudar a pacientes de la enfermedad de Alzheimer aumentar de peso, y la investigación encontró que disminuye algo de la conducta agitada que los pacientes pueden exhibir. En un estudio de células, los investigadores hallaron que ralentizó el progreso de los depósitos de proteína en el cerebro. Los científicos creen que esos depósitos pueden ser parte de lo que causa la enfermedad de Alzheimer, aunque aún no se sabe qué causa la enfermedad.

Artritis: Un estudio de 58 pacientes que utilizan derivados de la marihuana encontró que tenían menos dolor causado por la artritis y que dormían mejor. Otra revisión de estudios llegó a la conclusión de que la marihuana puede ayudar a combatir el dolor causado por la inflamación.

Cáncer: Los estudios en animales mostraron que algunos extractos de la marihuana pueden matar ciertas células cancerígenas. Otros estudios de células muestran que podría detener el crecimiento del cáncer, y con ratones, el THC, el ingrediente psicoactivo de la marihuana, mejoró los efectos de la radiación sobre las células cancerosas. La marihuana también puede prevenir la náusea que a menudo acompaña un tratamiento de quimioterapia.

Dolor crónico: Algunos estudios en animales y humanos muestran que los cannabinoides pueden tener un “efecto analgésico sustancial”. Se utilizaron ampliamente para el alivio del dolor en el siglo XIX. Algunos medicamentos basados en cannabis, como Sativex, se están probando en pacientes con esclerosis múltiple y se utilizan para tratar el dolor del cáncer. El medicamento fue aprobado en Canadá y en algunos países europeos. En otro estudio, que incluyó a 56 pacientes, los científicos observaron una reducción del 30% del dolor entre los que fumaban marihuana.

Enfermedad de Crohn: En un pequeño estudio piloto de 13 pacientes observados a lo largo de tres meses, los investigadores encontraron que inhalar cannabis mejoraba la vida de las personas que sufren de colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn. Ayuda a aliviar el dolor, limitó la frecuencia de diarrea y ayudó con el aumento de peso.

Epilepsia: El uso de extracto de marihuana medicinal en las primeras pruebas en el Centro Médico NYU Langone mostró una reducción del 50% en la frecuencia de ciertas convulsiones en niños y adultos en un estudio de 213 pacientes recientemente.


                                                           https://youtu.be/Gbmx4EEXkAQ  



Por todo ello, los expertos concluyeron que el aceite de la planta del cannabis posee unas buenas características organolépticas, que son especialmente notorias si lo consumimos sin calentarlo. Como cualquier sustancia, incluyendo el agua y la sal común, el cannabis tiene riesgos, pero puede que no sean los que piensas. Al parecer la marihuana afecta negativamente a la concentración y a la memoria, pero los estudios han encontrado que estos efectos no son permanentes y desaparecen cuando se deja de tomar. Sin embargo, los efectos pueden llegar a ser duraderos si se comienza a consumir marihuana en la adolescencia. En un estudio se vio que las capacidades cognitivas de los sujetos que habían empezado a fumar más jóvenes se habían visto afectadas, pero no así para quienes empezaron a fumar como adultos. Esto no es necesariamente a causa de la droga, sino de los factores ambientales asociados.

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